Mi historia

Mi nombre es Jessyca Redondo Lechiguero, graduada en Nutrición Humana y Dietética por la universidad de Valencia. Además, tengo un Máster por la UOC en Alimentación en la Actividad Física y Deporte, un Certificado Internacional por el Instituto Iidenut en Base bioquímica-Clínica de la nutrición, Certificación Internacional en Fundamentos clínicos de la evaluación y la elaboración de indicaciones nutricionales en individuos aparentemente sanos y enfermos, Certificación Internacional en Evaluación y tratamiento nutricional de los desórdenes del tracto gastrointestinal y desórdenes metabólicos por el instituto y Certificación Internacional en Evaluación y tratamiento nutricional en los desórdenes de la función renal y condiciones específicas. Por último, me especialice en problemas gastrointestinales con el Curso de Experto en impermeabilidad intestinal impartido por la Editorial medica Panamericana.

Mi historia con la alimentación empieza en la adolescencia, cuando decidí apuntarme por primera vez a un gimnasio. En ese momento me di cuenta de lo poco que sabia sobre nutrición y todo lo que la rodeaba. No tenía ni idea de lo que es una buena alimentación, pero aun así intenté ponerme a dieta. Básicamente, consistía en comer solo los alimentos que yo consideraba (desde mi ignorancia) que no engordaban. Por ejemplo, decidí que nada de maíz, pescado azul, olivas o frutos secos.

En relación con el ejercicio, después del instituto me pasaba las tardes en el gimnasio. No salía hasta que me sentía satisfecha, lo que solía ser a las cuatro o cinco horas de estas haciendo ejercicio.

En otras palabras, no paraba de cometer errores, pero ser consciente de ello me llevó a querer seguir formándome, a profundizar y aprender todo lo que pudiera. De esa forma, podría dedicarme, algún día, a ayudar a las personas a mejorar su salud. Y así es como decidí que estudiaría Nutrición en la universidad.

Siempre recordaré el primer día de clase cuando nuestra tutora nos dijo “En el mundo de la nutrición pueden pasar dos cosas: que lo odies o que te vuelvas loco/a, porque contra más sabes, más te das cuenta de que no sabes nada”. Esa frase me ha acompañado el resto de mi carrera porque, definitivamente, soy del segundo tipo de persona: cuanto más me sumerjo en el mundo de la nutrición, más me doy cuenta de lo apasionante que es.

Y así es como, poco a poco, la nutrición se ha convertido en una parte fundamental de mi vida.